El balance calórico: la clave del peso corporal y cómo optimizarlo
Cuando se habla de pérdida de peso, uno de los conceptos fundamentales es el balance calórico. A grandes rasgos, este balance es la diferencia entre las calorías que consumimos a través de la alimentación y las que gastamos mediante nuestras funciones vitales y la actividad física.

Si consumimos más calorías de las que gastamos, ganamos peso (superávit calórico). Si gastamos más de las que ingerimos, perdemos peso (déficit calórico). Pero, ¿es posible perder peso sin practicar deporte o ejercitarse? Sí, es posible! Como anécdota personal, en los años de mis operaciones por las lesiones (2020-2022) me mantuve en mi peso sin hacer nada de hacer ejercicio, solo por medio de la alimentación, llevando una dieta equilibrada adaptada a mis necesidades. El único requisito para perder peso es generar un déficit calórico que podríamos conseguir simplemente reduciendo nuestra ingesta y sin movernos del sofá. Sin embargo, esto no significa que sea la mejor estrategia ni la más sostenible, ya que habría una mayor pérdida muscular y esa mayor restricción calórica puede llevarnos al fracaso en el proceso de adelgazamiento y el consecuente efecto rebote.
No cabe duda de que la táctica más efectiva para adelgazar va a ser comer menos y moverse más! Esto nos va a permitir crear un déficit sin necesidad de restricciones extremas; mantener la masa muscular y la fuerza; mejorar nuestra salud cardiovascular y metabólica; y por supuesto hacer el proceso más llevadero y sostenible en el tiempo.

¿Pero qué tipo de entrenamiento debo realizar? Muchas personas asocian la pérdida de peso solo con el cardio, sin embargo, el entrenamiento de fuerza es igual de importante ya que nos ayuda a preservar la masa muscular, y al tener más músculo, aumenta también nuestro gasto calórico basal y nos será más fácil seguir bajando peso graso, que es lo que realmente nos interesa… ya que no nos debemos centrar en la pérdida de peso total, sino en mejorar nuestra composición corporal; es decir, fijarnos más en el % graso que en los kgs que marca la báscula o nuestro IMC.
Muchos os preguntaréis… ¿y los suplementos que ayudan a bajar de peso? En el mercado existen muchos productos milagrosos que nos prometen resultados rápidos y sin esfuerzo, pero lo cierto es que ninguno de ellos va a llevarnos al déficit calórico. Algunos pueden ser útiles como complemento de una dieta equilibrada y un plan de ejercicio, pero en la mayoría de los casos el dinero que se gasta en ellos sería mejor invertirlo en un dietista, un entrenador y una comida de mayor calidad.

Debemos marcarnos un objetivo realista y a largo plazo, para que el cambio sea sostenible y se haga de una manera saludable, por lo que es recomendable hacerlo bajo la supervisión de un dietista o nutricionista. Si estás buscando una mejora en tu composición corporal y no sabes cómo, puedo ayudarle a lograrlo con un plan nutricional y de ejercicio adaptado a tus necesidades.




